Durante las dos últimas décadas la industria espacial africana ha experimentado un boom en toda regla, dejando atrás los tiempos de carencia de innovación en la materia, contando con países e iniciativas punteros en la nueva carrera por la exploración del cosmos (Giles, 2018). Los casos de Sudáfrica, Nigeria o Etiopía ejemplifican perfectamente el potencial desarrollo que África puede llegar a alcanzar con las nuevas tecnologías espaciales.

Ser rastafari significa mucho más que rastas, reggae y marihuana. Eso es lo que descubrí en mi último viaje a Etiopía. Cuando el recorrido casi tocaba a su fin, paramos en una comunidad rastafari, donde conocí de primera mano que el rastafarismo es un movimiento sociocultural influenciado por corrientes panafricanistas. Tiene, además, un fuerte componente religioso que considera entre otros asuntos, que Haile Selassie I, el último emperador de Etiopía, es la encarnación de Dios en la tierra.

Desde el establecimiento de Fridays For Future, su influencia ha inspirado a miles de jóvenes a implicarse en una acción climática que tenga en cuenta la emergencia medioambiental en la que la Tierra se ve sumida en la actualidad. Uganda, siendo el país más joven del mundo, se convirtió en el escenario idóneo para que los movimientos por la justicia climática se desarrollen mediante el uso de redes sociales con el fin de organizarse y comunicarse.

La reutilización de productos o materiales es una medida esencial para hacer frente a la crisis climática existente. Los residuos plásticos son de los más abundantes y su gestión inadecuada es ya un problema de escala global. Hace dos décadas se construyó la primera vivienda en el continente africano con botellas de plástico en lugar de ladrillos. Al tratarse de un desecho, su uso permitía abaratar el coste, al tiempo que reducía la contaminación del entorno. Desde entonces el plástico se ha utilizado de diferentes formas y actualmente, en algunos países, su procesado en fábricas lo ha convertido en la materia prima de los ladrillos que favorecen la construcción de un futuro más sostenible.

La Misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM) es una misión de paz constituida por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en 2007. Su fin es recuperar un clima de entendimiento entre los diferentes actores que componen el territorio somalí; en concreto entre el Gobierno Federal y los diferentes Estados Federales. La Misión sigue en curso dados los obstáculos con los que se ha encontrado a lo largo de los años. En especial la organización terrorista Al-Shabaab, la debilitación de las relaciones con sus países aliados, Kenia y Etiopía, así como la tensión entre el Gobierno central y los Estados Federales.

El cambio climático no solo se traduce en catastróficas consecuencias naturales, sino también económicas, para las comunidades más vulnerables. El sector agrario, que ocupa una posición importante en la economía keniana, se ve amenazado por las constantes sequías e inundaciones. Esto acaba afectando el sustento de las familias rurales y urbanas. En este contexto, la activista Stella Nyambura funda la plataforma LOABOWA, donde se fomenta la resiliencia climática de las poblaciones más afectadas. A lo largo de la entrevista, Stella compartirá con nosotros cómo la plataforma puede solucionar los problemas actuales en la comunidad, su visión sobre las políticas verdes a nivel continental y el papel que ocupan los movimientos sociales en la lucha contra el cambio climático.

El propósito de este ensayo es mostrar el peligro de conocer una historia única como bien explicaba la escritora feminista nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie en uno de sus Ted Talks (2009), pues la narrativa que reciben los países europeos todavía hoy sobre los países del continente africano es limitada y tiene a menudo un enfoque particular.

El norte de África es una de las regiones del planeta que más está sufriendo los efectos del cambio climático. De todos los países de la región, Sudán es considerado uno de los más vulnerables del mundo, ya que sus recursos naturales y ecosistemas se están deteriorando. Los expertos aseguran que, si no se interviene para revertir la situación, varias zonas de este país pueden volverse inhabitables a causa del cambio climático. Pero, a raíz de la revolución de 2019, liderada prácticamente por mujeres – que fueron determinantes para la creación de un gobierno de transición -, Sudán tiene una oportunidad para invertir en desarrollo sostenible y apostar por una economía verde.

Desde hace aproximadamente mes y medio, la República Federal Democrática de Etiopía está en los focos de la prensa internacional tras la declaración de su actual Primer Ministro, Abiy Ahmed Ali, de una ofensiva militar contra el Frente de Liberación Popular de Tigray (FLPT). Para entender este conflicto es necesario profundizar en sus divisiones étnicas así como en su sistema político federal, altamente polarizado y causante de diversas tensiones.