{"id":2089,"date":"2021-02-07T19:30:00","date_gmt":"2021-02-07T19:30:00","guid":{"rendered":"https:\/\/puertadeafrica.wordpress.com\/?p=2089"},"modified":"2021-02-26T00:52:23","modified_gmt":"2021-02-26T00:52:23","slug":"el-genocidio-herero-1904-1908-violencia-abuso-y-persecucion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revista.puertadeafrica.com\/index.php\/2021\/02\/07\/el-genocidio-herero-1904-1908-violencia-abuso-y-persecucion\/","title":{"rendered":"El genocidio herero (1904-1908): violencia, abuso y persecuci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"font-size:12px\"><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"900\" height=\"600\" src=\"https:\/\/revista.puertadeafrica.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/namibia-genocide-hanging-party-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2149\" srcset=\"https:\/\/revista.puertadeafrica.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/namibia-genocide-hanging-party-1.jpg 900w, https:\/\/revista.puertadeafrica.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/namibia-genocide-hanging-party-1-300x200.jpg 300w, https:\/\/revista.puertadeafrica.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/namibia-genocide-hanging-party-1-768x512.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><figcaption>Ejecuci\u00f3n de prisioneros de guerra de la comunidad herero. Fuente: <a href=\"https:\/\/allthatsinteresting.com\/herero-genocide\/3\">allthatsinteresting.com<\/a><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong><em>Deutsch-S\u00fcdwestafrika<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El Imperio alem\u00e1n se compon\u00eda de varias colonias a lo largo del globo, una de ellas era la <em>Deutsch-S\u00fcdwestafrika<\/em> -o German South West Africa (GSWA)- conocida actualmente como Namibia. <strong>Dicha colonia era de especial inter\u00e9s por las minas de materiales preciosos, especialmente los diamantes, hecho que facilit\u00f3 el establecimiento de importantes poblaciones de colonos alemanes en la zona.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Distintas naciones ind\u00edgenas habitaban y siguen habitando actualmente el territorio, entre ellas, la naci\u00f3n herero. Antes del genocidio, la naci\u00f3n herero constaba de cerca de 80.000 individuos ubicados en la parte central de la actual Namibia, entre la capital Windhoek i las minas de diamantes del norte. No obstante, la presi\u00f3n de ejercida por los colonos conllev\u00f3 dos grandes consecuencias: la primera, un r\u00e9gimen de discriminaci\u00f3n legal para los nativos, hecho que daba pie a la segunda consecuencia, la expropiaci\u00f3n de tierras por parte de los alemanes para poder construir granjas de grandes extensiones, debido a la aridez de la zona.<\/p>\n\n\n\n<p>En consecuencia, la naci\u00f3n herero sufri\u00f3 durante a\u00f1os la discriminaci\u00f3n y el expolio. Fueron obligados a ver como su hogar era ocupado y saqueado, como por el lucro de los colonos su poblaci\u00f3n era obligada a abandonar sus tierras sin compensaci\u00f3n alguna. Sin ninguna otra opci\u00f3n para ellos, tras a\u00f1os de marginaci\u00f3n econ\u00f3mica y social, el 1904, la naci\u00f3n herero se levant\u00f3 en armas contra sus invasores. En palabras del historiador Horst Dreschler: <strong>\u201cfue el expolio sistem\u00e1tico y la falta de derechos de la naci\u00f3n herero el motivo del levantamiento. Los herero ya no pod\u00edan ni quer\u00edan vivir en semejantes condiciones.\u201d<\/strong> Es decir, la pregunta no es por qu\u00e9 se alzaron en armas, sino por qu\u00e9 tardaron tanto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>La campa\u00f1a militar y el inicio del genocidio<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Llegados a este punto, uno podr\u00eda pensar que la respuesta militar del ej\u00e9rcito imperial alem\u00e1n era consecuente con el levantamiento herero y que, por ello, su entrada en el conflicto era una reacci\u00f3n y una respuesta. No obstante, <strong>las tropas alemanas, as\u00ed como los colonos,<\/strong> <strong>utilizaron una violencia desmedida y sin cuartel para nada proporcional para con los herero.<\/strong> Para empezar, la comunidad herero ten\u00edan un material b\u00e9lico mucho inferior al alem\u00e1n, por ende, su capacidad de fuego era mucho menor, as\u00ed como la capacidad de destrucci\u00f3n. Adem\u00e1s, Samuel Maharero, el caudillo de los hereros, proclam\u00f3 una orden por la cual la revuelta no pod\u00eda da\u00f1ar a ingleses, Boers, Bastards, Berg-Damaras, Namas y misioneros. En el mismo sentido, Daniel Kariko, otro miembro de la naci\u00f3n herero, afirm\u00f3 en su momento que <strong>los l\u00edderes herero acordaron hacer la guerra de una manera humana,<\/strong> <strong>atacando solamente a aquellos alemanes que fueran soldados o fuesen a ser enrolados en el servicio, protegiendo as\u00ed las vidas de mujeres y ni\u00f1os alemanes.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, y como se ha dicho anteriormente, la respuesta alemana no fue proporcional con los actos b\u00e9licos cometidos por la comunidad herero. La primera acci\u00f3n alemana fue, por orden del mismo Kaiser Guillermo II, la de sustituir al gobernador civil de la colonia Theodor Leutwein, por su propio candidato: el teniente-general Lothar von Trotha. El objetivo de dicho cambio era sencillo: acabar con la mayor brevedad y de una manera fulminante con el alzamiento de la naci\u00f3n herero.<\/p>\n\n\n\n<p>Para lograr dicho objetivo, von Trotha plane\u00f3 una batalla en el enclave de Waterberg. Las tropas alemanas deb\u00edan rodear a los herero, pero dejando una salida para el enemigo en direcci\u00f3n al desierto del Khalahari. Sin embargo, en el diario personal de von Trotha se dice que su plan era <strong>rodearlos en Waterberg y aniquilarlos con el fuego alem\u00e1n<\/strong>; despu\u00e9s, establecer puntos de control para dar caza y desarmar a los que escapasen, y poner precio a las cabezas de los caudillos herero para capturarlos y sentenciarlos a muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>La batalla se produjo el 11 de agosto. Las tropas alemanas se impusieron con facilidad a la naci\u00f3n herero, que se vio forzada a retirarse en direcci\u00f3n al desierto del Khalahari.&nbsp; Pero la derrota y huida de los hereros no fue suficiente recompensa para que el Imperio alem\u00e1n tratase de iniciar conversaciones de paz. Todo lo contrario. El dos de octubre de 1904 es el d\u00eda de la infamia para la naci\u00f3n herero. Ese d\u00eda, el teniente-general von Trotha sign\u00f3 la <em>Vernichtungsbefehl<\/em>, es decir, la orden de exterminaci\u00f3n<strong>. La <em>Vernichtungsbefehl <\/em>era una sentencia de muerte<\/strong> en la que von Trotha ordenaba que, <strong>\u201cdentro de las fronteras alemanas, todos los herero, con o sin armas, con o sin ganado, ser\u00e1n fusilados. Ya no aceptar\u00e9 mujeres y ni\u00f1os, los llevar\u00e9 de regreso a su gente o dejar\u00e9 que les disparen.<\/strong><strong>\u201d<\/strong><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Durante los meses siguientes, las tropas alemanas hostigaron y persiguieron a los herero, ocuparon los pozos de agua entre Grootfontein y Gobabis y tambi\u00e9n los envenenaron. De esta forma, obligaron a los herero que hab\u00edan huido hacia el desierto a morir de sed o bebiendo agua envenenada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Fin de las hostilidades. Muerte en los campos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A inicios de 1905, tras meses de conflicto armado, el Parlamento del Imperio alem\u00e1n decidi\u00f3 finalizar con la campa\u00f1a militar. Ya no habr\u00eda m\u00e1s disparos, pero no por ello menos muertos. <strong>Los miembros de la naci\u00f3n herero pasaron de ser cazados o forzados a morir en el desierto, a ser capturados y llevados a campos de concentraci\u00f3n.<\/strong> Buena parte de estos trabajadores forzados eran mujeres y ni\u00f1os, pues muchos hombres eran ya los que hab\u00edan perecido durante la guerra. Seg\u00fan documentos oficiales, en 1905 hab\u00eda 10.632 mujeres y ni\u00f1os, mientras que los hombres ascend\u00edan a 4.173. Las condiciones bajo las que viv\u00edan eran inhumanas, especialmente para mujeres y ni\u00f1os. El trato que recibieron fue el de prisioneros de guerra, cuando no exist\u00edan entonces -ni ahora- evidencias que tomaran parte activa durante el conflicto armado. Ello permit\u00eda al Imperio alem\u00e1n utilizar a mujeres y ni\u00f1os para trabajos forzados, tanto en los campos del Imperio, como en aquellos campos y obras de compa\u00f1\u00edas privadas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La normalidad en los campos era la de ver cuerpos esquel\u00e9ticos forzados a trabajar hasta la extenuaci\u00f3n y\/o la muerte, enfermedades, ninguna medida sanitaria, violaciones constantes, palizas e, incluso, prostituci\u00f3n forzada.<\/strong> Hasta cuando muertos, los herero fueron despojados de su dignidad; grandes sumas de huesos y calaveras fueron enviadas a Alemania para dar as\u00ed material de primera mano a cient\u00edficos que estudiaban la eugenesia dentro del marco del darwinismo social. En estas condiciones, el \u00e1ngel de muerte era para muchos de ellos un alivio m\u00e1s que un temor.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1908, tras constantes quejas y s\u00faplicas de misioneros, as\u00ed como por el temor de los oficiales alemanes a un renacimiento de la naci\u00f3n herero al estar unida en n\u00facleos de poblaci\u00f3n importantes en los distintos campos, la pol\u00edtica de trabajos forzados en campos de concentraci\u00f3n termin\u00f3. Con el objetivo de evitar un renacimiento de la naci\u00f3n herero por parte de los supervivientes y su reorganizaci\u00f3n en los campos, los herero fueron divididos en peque\u00f1os grupos y enviados a trabajar en las granjas de los colonos alemanes -incluyendo aquellas granjas ubicadas en el antiguo hogar de los herero-.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/images.saymedia-content.com\/.image\/ar_4:3%2Cc_fill%2Ccs_srgb%2Cfl_progressive%2Cq_auto:good%2Cw_1200\/MTc0NDQ4MjE4Nzc4NjQxNzY4\/herero-genocide-in-south-west-africa.jpg\" alt=\"Cuadro de texto: Ullstein Bilderdienst: Hereros que escaparon del campo de concentraci\u00f3n de Shark Island,\nwww.ullsteinbild.de\/?82231788017539342720\n\n\n\"\/><figcaption>Hereros que escaparon del campo de concentraci\u00f3n de Shark Island<br>Fuente: https:\/\/www.ullsteinbild.de\/<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>El fin del genocidio herero y el nacimiento de una maquinaria para el exterminio<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En 1911, las autoridades alemanas elaboraron un censo de la poblaci\u00f3n herero en la GSWA: restaban solamente 15.130. Antes del conflicto se calcula su n\u00famero entrono a los 80.000 individuos. <strong>Durante el conflicto armado y la pol\u00edtica de campos de concentraci\u00f3n, se acab\u00f3 con la vida de m\u00e1s del 80% de la poblaci\u00f3n herero; durante 4 a\u00f1os, casi dos herero murieron cada hora.<\/strong> Un verdadero genocidio hab\u00eda tenido lugar, el primero del siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los campos de concentraci\u00f3n namibios fueron la primera piedra para edificar un discurso y una metodolog\u00eda encarada al exterminio que a\u00f1os m\u00e1s tarde horrorizar\u00eda a Europa y al mundo entero.<\/strong> No obstante, los gritos de angustia y dolor de la naci\u00f3n herero han sido ahogados, silenciados y olvidados, como muchas de las atrocidades cometidas en \u00c1frica.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Anstett, \u00c9lisabeth; Dreyfus, Jean-Marc (2016) <em>Human remains in society<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Charmy, Israel; Parsons, William; Totten, Samuel (2004), <em>Century of genocide<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Drechsler, Horst (1980) <em>Let us die fighting: the struggle of the Herero and Nama against German imperialism (1884-1915)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Eckl, Andreas (2008), \u201cThe Herero genocide of 1904: Source-critical and methodological considerations\u201d, en <em>Journal of Namibian Studies, <\/em>num.3, pp.31-61<\/p>\n\n\n\n<p>Erichsen, Casper (2005), <em>The angel of death has descendet violently among them: concentration camps and presoners-of-war in Namibia, 1904-1908<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Fowler, Carly; Sarkin, Jeremy (2008), \u201cReparations for Historical Human Rights Violations: The Internaitonal and Historical Dimensions of the Alien Torts Claims Act Genocide Case of the Herero of Namibia\u201d, en <em>Human Rights Review<\/em>, num.9, pp.331-360<\/p>\n\n\n\n<p>Gewald, J.B (2003): \u201cHerero genocide in the twentieth century: pol\u00edtics and memory\u201d, en Abbink, G.J; Brujin, M.E, et.alt: <em>African Dynamics; Rethinking resistance: revolt and violence in African hisotry<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Hitchcock, Robert; Totten, Samuel (2011), <em>Genocide of Indigenous Peoples: a critical bibliographic review<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Jones, Adam (2013), <em>Genocide, War Crimes and the West<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Madley, Benjamin (2005), \u201cFrom Africa to Auschwitz: How German South West Africa Incubated Ideas and Methods Adopted and Developed by the Nazis in Eastern Europe\u201d, en <em>European History Quarterly<\/em>, pp.429-464<\/p>\n\n\n\n<p>Pool, Gerhard (1991), <em>Samuel Maharero<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 2018 centenares de huesos fueron enterrados en Namibia despu\u00e9s de haber aguardado un entierro digno durante m\u00e1s de un siglo. Dichos restos llegaron desde Alemania, donde a inicios de siglo decenas de cient\u00edficos acumularon los huesos de las v\u00edctimas del primer genocidio del siglo XX. Su finalidad era estudiar la superioridad gen\u00e9tica del hombre blanco. Esta no es la historia de c\u00f3mo volvieron los huesos de la naci\u00f3n herero a Namibia, sino la historia de su genocidio.<\/p>\n","protected":false},"author":35,"featured_media":2148,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0},"categories":[101,86,141],"tags":[],"ppma_author":[437],"authors":[{"term_id":437,"user_id":35,"is_guest":0,"slug":"victordelonkunst","display_name":"V\u00edctor de Le\u00f3n Kunst","avatar_url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/8e44f46e80ac5d2896a23a031703013d?s=96&d=mm&r=g","first_name":"V\u00edctor","last_name":"De Le\u00f3n Kunst","user_url":"","job_title":"","description":""}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revista.puertadeafrica.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2089"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revista.puertadeafrica.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revista.puertadeafrica.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revista.puertadeafrica.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/35"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revista.puertadeafrica.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2089"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revista.puertadeafrica.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2089\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2151,"href":"https:\/\/revista.puertadeafrica.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2089\/revisions\/2151"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revista.puertadeafrica.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2148"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revista.puertadeafrica.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2089"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revista.puertadeafrica.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2089"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revista.puertadeafrica.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2089"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revista.puertadeafrica.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/ppma_author?post=2089"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}