Con la reciente normalización de relaciones diplomáticas entre Israel y Marruecos el pasado 10 de Diciembre de 2020, el Estado israelí consigue cada vez más hacerse un hueco en el mundo árabe a pesar de las violaciones de derechos humanos contra la población palestina. Durante años los abusos hacia esta comunidad habían impedido la negociación y el reconocimiento del nuevo Estado en la región. Sin embargo, el escenario está cambiando gracias a los grandes proyectos económicos, como el proyecto Sinaí-Gaza. Este podría ser clave para la normalización con Egipto, pero presenta serias preocupaciones a nivel de derechos humanos que requieren ser consideradas.