El propósito de este ensayo es mostrar el peligro de conocer una historia única como bien explicaba la escritora feminista nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie en uno de sus Ted Talks (2009), pues la narrativa que reciben los países europeos todavía hoy sobre los países del continente africano es limitada y tiene a menudo un enfoque particular.

El presente ensayo reflexiona acerca de la narrativa mediática respecto a la región norteafricana, en especial tras las revueltas de la Primavera Árabe. Su principal hipótesis es que la actual narrativa de Túnez en España respecto al éxito de estas revueltas no permite apreciar los avances que ha hecho el país en materia democrática y por lo tanto, es una visión inherentemente pesimista cara al futuro.

Los derechos de las personas homosexuales en la dictadura más longeva de África continúan sin ser reconocidos. Guinea Ecuatorial ha lanzado el Proyecto de Ley Reguladora de la Prostitución y los Derechos de los Homosexuales, un documento elaborado con prisas por el Gobierno de Teodoro Obiang debido a las presiones recibidas por parte de organismos internacionales y ONGs, y no por voluntad política propia. Su entrada en vigor, ahora paralizada por la pandemia del COVID-19, ha sido criticada por grupos de activistas y organizaciones de la sociedad civil debido a que podría afectar de forma preocupante la seguridad e integridad de las personas homosexuales en el país.