Durante las dos últimas décadas la industria espacial africana ha experimentado un boom en toda regla, dejando atrás los tiempos de carencia de innovación en la materia, contando con países e iniciativas punteros en la nueva carrera por la exploración del cosmos (Giles, 2018). Los casos de Sudáfrica, Nigeria o Etiopía ejemplifican perfectamente el potencial desarrollo que África puede llegar a alcanzar con las nuevas tecnologías espaciales.

Desde el establecimiento de Fridays For Future, su influencia ha inspirado a miles de jóvenes a implicarse en una acción climática que tenga en cuenta la emergencia medioambiental en la que la Tierra se ve sumida en la actualidad. Uganda, siendo el país más joven del mundo, se convirtió en el escenario idóneo para que los movimientos por la justicia climática se desarrollen mediante el uso de redes sociales con el fin de organizarse y comunicarse.

La reutilización de productos o materiales es una medida esencial para hacer frente a la crisis climática existente. Los residuos plásticos son de los más abundantes y su gestión inadecuada es ya un problema de escala global. Hace dos décadas se construyó la primera vivienda en el continente africano con botellas de plástico en lugar de ladrillos. Al tratarse de un desecho, su uso permitía abaratar el coste, al tiempo que reducía la contaminación del entorno. Desde entonces el plástico se ha utilizado de diferentes formas y actualmente, en algunos países, su procesado en fábricas lo ha convertido en la materia prima de los ladrillos que favorecen la construcción de un futuro más sostenible.

El propósito de este ensayo es mostrar el peligro de conocer una historia única como bien explicaba la escritora feminista nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie en uno de sus Ted Talks (2009), pues la narrativa que reciben los países europeos todavía hoy sobre los países del continente africano es limitada y tiene a menudo un enfoque particular.

El desarrollo sostenible es uno de los aspectos más relevantes de las propuestas políticas, y la primera de las siete aspiraciones de la Agenda 2063 de la Unión Africana, con la cual pretende alcanzar la prosperidad y el bienestar de todos los ciudadanos. Iniciativas tanto públicas como privadas se han impulsado en diferentes países para fomentar el sector, que provee de las infraestructuras básicas y genera el contexto físico donde tienen lugar las interacciones sociales.