Del 17 al 19 de febrero en Addis Abeba, jóvenes líderes de África, Europa y la diáspora participaron en el Diálogo Juvenil AU-UE, en el marco del AU-EU Youth Voices Lab – Power of the Collective con un objetivo claro, pasar de los compromisos políticos a una verdadera rendición de cuentas en la cooperación entre ambos continentes.
El encuentro, organizado con el apoyo de Oxfam International, Restless Development, Search for Common Ground, Youthmakers Hub y ComDev Africa, se centró en el tema «Partnership & Accountability: A Youth-Friendly 2030 Vision” (Asociación y rendición de cuentas: una visión 2030 favorable para los jóvenes) y permitió reflexionar sobre cómo fortalecer la participación juvenil estructurada en los procesos de toma de decisión.

Es una continuación de los Youth Dialogues on a Fair Partnership (Diálogos de jóvenes sobre una asociación justa) celebrados en octubre, que reunieron en línea a jóvenes de África, Europa y la diáspora para reflexionar sobre qué significa una asociación justa entre ambos continentes.
Estos diálogos contribuyeron a la Cumbre entre la Unión Europea y la Unión Africana , celebrada los días 24 y 25 de noviembre de 2025 en Luanda, donde otro grupo de jóvenes seleccionados viajó a Angola para trasladar sus recomendaciones a los líderes políticos. El proceso se enmarca en la AU-EU Joint Vision for 2030 y en el fortalecimiento de mecanismos que permitan que la participación juvenil no se limite a consultas puntuales, sino que influya de manera sostenida en la implementación y el seguimiento de los compromisos adoptados.
La diáspora y más allá del “tokenismo”
Como parte de la representación de la diáspora, una de las reflexiones centrales giró en torno a la identidad. Mantener una conexión activa con los países de origen sigue siendo un desafío para muchas personas jóvenes que viven fuera del continente. Sin embargo, se insistió en la importancia de no percibir los países de origen como proyectos de caridad, sino como espacios de oportunidad y corresponsabilidad.
También se alertó sobre el riesgo del “tokenismo”, el uso de las consultas a jóvenes de manera simbólica, para luego excluirlos de los procesos de implementación y monitoreo. Se destacó que el trabajo juvenil no puede seguir siendo tratado como voluntariado permanente sin reconocimiento ni compensación adecuada.
Entre las iniciativas inspiradoras que se pueden encontrar en Europa se mencionó #DiasporaVote, una organización sin ánimo de lucro creada en 2018 para promover la representación política de comunidades racializadas en Europa, fomentando su participación activa en las políticas de la Unión Europea.
Personas y Migración: Prioridades estratégicas
Las sesiones de trabajo se organizaron en torno a cuatro ejes: Paz, Seguridad y Gobernanza, Personas y Migración, Prosperidad y Multilateralismo. En el grupo de Personas y Migración, del que formé parte, se debatió sobre cómo la cooperación AU-UE aborda la movilidad, el reconocimiento de competencias y la protección de las personas migrantes.
Durante el trabajo en grupo sobre migración, se inició la elaboración de un roadmap de incidencia y rendición, centrado en estrategias para vías seguras de movilidad. Se señaló que muchas competencias adquiridas en países subsaharianos no son reconocidas o son infravaloradas en Europa. Asimismo, un fenómeno a destacar fue la pérdida de talento joven, cuando jóvenes africanos migran para estudiar y no pueden regresar de vuelta por falta de oportunidades laborales, lo que genera una fuga de conocimiento que debilita a los países de origen.
Una declaración importante a monitorear que se comentó durante la discusión es la Declaración de Kampala del CAADP sobre la creación de sistemas agroalimentarios resilientes y sostenibles en África (Enero 2025) ), que se implementará de 2026 a 2035. En ella, los 55 Estados miembros de la Unión Africana establecen seis compromisos que buscan transformar y fortalecer los sistemas agroalimentarios del continente. La declaración reconoce que la población africana alcanzará 2,5 mil millones de personas en 2050, mientras que la población global llegará a 9,8 mil millones, lo que genera grandes desafíos en la demanda de alimentos.
Esta estrategia no solo busca garantizar la producción, productividad y comercio sostenible de alimentos, sino que también aborda directamente fenómenos sociales vinculados a la alimentación. Cómo la falta de acceso a alimentos y recursos básicos es un factor que impulsa la migración, especialmente en jóvenes que buscan empleo o mejores condiciones de vida. En este sentido, la Declaración de Kampala sitúa la seguridad alimentaria como un elemento clave para reducir los flujos migratorios forzados y promover un desarrollo más estable y sostenible en todo el continente.
En relación a ella y lo que implican los flujos migratorios forzados, también se comentó el estado del Protocolo de Libre Circulación de la Unión Africana, ratificado hasta ahora por un número limitado de países, entre ellos Ruanda, Níger, Mali, Kenia y Santo Tomé y Príncipe. ¿Por qué otros Estados aún no lo han ratificado? Se analizaron ejemplos regionales como la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO/ECOWAS), que desde 1979 aplica un Protocolo de libre circulación que permite la entrada sin visado, el derecho de residencia y, progresivamente, el derecho de establecimiento. También se mencionó la Visa de África Oriental, que facilita el turismo y la movilidad en la región.
Estas iniciativas son ejemplos de que la movilidad intraafricana es posible cuando existe voluntad política y coordinación regional.

Fuente: Puerta de África.
El African Youth Charter cumple 20 años
El debate también puso el foco en la necesidad de actualizar la African Youth Charter (AYC)– Carta Africana de la Juventud, que en 2026 cumple 20 años. La AYC, adoptada en 2006 como un documento político y jurídico que actúa como marco estratégico para apoyar políticas, programas y acciones nacionales en favor del desarrollo juvenil en África. Define el empoderamiento y la participación juvenil como elementos centrales para el desarrollo del continente y establece un marco claro de derechos, responsabilidades y mecanismos de participación.
Aunque muchas de sus prioridades siguen vigentes, las nuevas realidades, como la brecha digital o los retos emergentes en salud sexual y reproductiva (SRHR), exigen una modernización del marco.
Con motivo de su 20 aniversario, la División de Juventud de la Unión Africana, bajo la Dirección de Mujeres, Género y Juventud (WGYD), ha lanzado la campaña AYC@20: Reflect, Reimagine, Revitalize, cuyo objetivo es evaluar los avances logrados, reactivar la voluntad política y reimaginar el futuro del documento para que siga siendo una herramienta viva y dinámica.
La campaña se articula en tres objetivos principales:
- Reflexionar (Reflect): evaluar la implementación y el impacto del AYC en los Estados miembros y en las organizaciones juveniles.
- Reimaginar (Reimagine): involucrar a jóvenes, gobiernos y sociedad civil para alinear el desarrollo juvenil con la Agenda 2063 y los objetivos globales.
- Revitalizar (Revitalize): movilizar recursos, alianzas y compromiso político para acelerar su implementación.
Durante la visita a la sede de la Unión Africana, el grupo pudo intercambiar directamente con representantes del departamento responsable de esta actualización y compartir conclusiones tras dos días de trabajo, así como los hallazgos de investigaciones lideradas por jóvenes en materia de salud y derechos sexuales y reproductivos (SRHR), emprendimiento y participación significativa. La recepción fue positiva y se acordó mantener el contacto para contribuir, desde el AU-EU Youth Voices Lab, al proceso de actualización del Charter, asegurando que la diáspora también tenga un espacio estructurado en esta renovación.

Burundi al frente de la Unión Africana
La asistencia de Lys Esther Karikumtima, parte del equipo de la embajada de Burundi en Addis Abeba al encuentro con oficiales de la UE fue especial, porque su presidente, Évariste Ndayishimiye, asumió la presidencia rotatoria de la Unión Africana para 2026. Bajo el lema de una África unida, pacífica y segura, su mandato se centrará en tres pilares: acceso al agua potable y saneamiento, paz y seguridad, y empoderamiento de jóvenes y mujeres, en coherencia con la Agenda 2063.
Además, del 8 al 13 de diciembre de 2025, Burundi acogió el 5º Comité Técnico Especializado sobre Juventud, Cultura y Deporte (STC-YCS5), un espacio clave para definir prioridades continentales en cuestiones de juventud.
Propuestas concretas y mirada hacia 2030
Es importante notar que los países africanos están más habituados a negociar acuerdos bilaterales que a actuar en bloque, como lo hace la Unión Europea. En la UE, los Estados miembros ceden parte de su soberanía para negociar colectivamente, un modelo que podría servir de referencia para la Unión Africana.
Para abordar estos desafíos, surgió la idea de crear un observatorio de políticas AU-UE, que permita revisar cómo se aplican las iniciativas y programas existentes. Se identificaron puntos de entrada clave en la UE, como el Diálogo con la Juventud, el Youth Action Plan, Youth Sounding Board, Youth Policy Dialogues, AU-EU Civil Society and Youth Forum y el AU-EU Youth Lab, desde los cuales los jóvenes pueden hacer llegar sus ideas y monitorear la implementación de políticas.
Entre las principales recomendaciones surgidas del encuentro se propuso crear un Youth Advisory Board institucionalizado, con un representante joven por país y una red ampliada de organizaciones juveniles.
También se habló de establecer un mecanismo conjunto AU-UE de asesoramiento juvenil que no solo consulte, sino que también supervise la implementación de los compromisos. Introducir un sistema de co-liderazgo obligatorio en los comités técnicos sobre juventud, incluyendo una copresidencia menor de 35 años y fortalecer los vínculos entre Ministerios de Juventud y Consejos Nacionales de Juventud. A la vez, desarrollar mecanismos transparentes de seguimiento que cierren la brecha entre consulta e implementación, especialmente en el marco del Plan de Acción Juvenil de la UE 2022-2027.
Oliver Mutesi, vicepresidente para la región de África Oriental en la Pan African Youth Union, resaltó la importancia de empoderar a los jóvenes y garantizar igualdad de género en el continente. La Pan African Youth Union, fundada en 1962 y revitalizada en 2006, coordina la apropiación y difusión del African Youth Charter entre todas las organizaciones juveniles africanas.

El diálogo permitió identificar que muchas herramientas ya existen, desde programas de intercambio académico hasta marcos de cooperación, pero el desafío principal sigue siendo la implementación efectiva y el seguimiento. Por este motivo, se insistió en la necesidad de evitar la fragmentación institucional y la repetición de debates en espacios aislados, promoviendo una mayor coordinación entre temas y departamentos. Al hilo de esta idea se recordó varias veces que el acceso a visados representa un problema transversal recurrente, al igual que la exigencia de certificados de inglés para personas formadas íntegramente en ese idioma en países africanos. Por último, se remarcó que los jóvenes deben participar no solo en el diseño de programas, sino también en su monitoreo y evaluación, y recibir una compensación justa por su trabajo.
La conclusión compartida después de dos jornadas intensas de trabajo es clara, la participación juvenil significativa requiere representación, estructura, continuidad y rendición de cuentas. Solo así la cooperación AU-UE podrá convertirse en un verdadero motor de transformación para las nuevas generaciones en ambos continentes.