AfCFTA: La Unión de Libre Mercado Africana

Solo en este primer mes de 2021, el mundo ha experimentado eventos que marcarán el futuro de las relaciones internacionales, la política exterior, la acción climática o la cooperación transfronteriza en los años por venir. Desde la salida de Reino Unido de la Unión Europea hasta la inauguración del nuevo presidente estadounidense Joe Biden, los medios de todo el globo se han centrado en cubrir las noticias más trascendentales en el escenario mundial. Sin embargo, un hecho que probablemente pueda llegar a ser determinante para el progreso de la sociedad global no ha tenido tanta cobertura. Hablamos del AfCFTA, el Área Continental Africana de Libre Comercio, que entró oficialmente en vigor el mismo 1 de enero de 2021.

Gente en el Mercado de Adjamé en Abidjan, Costa de Marfil. Fuente: Unsplash/@evablue

El AfCFTA pretende crear un espacio común para el comercio, la innovación y la cooperación entre todos los Estados africanos; reuniría a 1,3 mil millones de personas en un bloque de alrededor de 3,4 trillones de dólares, convirtiéndose en el área de libre comercio más grande hasta el momento. Y es que, aunque ya contábamos con la presencia de Comunidades Económicas Regionales en el continente, solo “han competido entre sí en lugar de fomentar la cooperación”, afirmaba para EFE la política y economista sudafricana Nomahlubi Jakuja. En cifras, el comercio intraafricano apenas alcanza 12% de media, manifestado en una mayor relación con las firmas extranjeras y, a la vez, un escaso fomento de la industria local.

La competencia entre los Estados africanos ha supuesto grandes desigualdades entre ellos. La nueva área se presenta como un punto clave para el cumplimiento de la Agenda 2063 en cada una de las siete aspiraciones, en especial a la séptima: un África fuerte, unida, resiliente, además de un actor y socio global influyente

Según los cálculos del Banco Mundial, la correcta operatividad de la AfCFTA podría suponer: 1) sacar a 30 millones de africanos de la extrema pobreza; 2) aumentar en 10% los sueldos de otros 68 millones que viven de 5,50 dólares al día; 3) incrementar las exportaciones a 560 mil millones de dólares; 4) beneficiar la independencia económica de la mujer africana… Por si esto no fuese suficiente, el Banco Mundial  estima que las repercusiones positivas con la apertura de esta nueva área de libre comercio traspasarán fronteras, al añadir alrededor de 76 mil millones de dólares a los ingresos a nivel mundial

Todos estos beneficios hacen que la AfCFTA se presente como una herramienta indispensable para el desarrollo independiente de la región, una oportunidad para la colaboración entre los diferentes Estados por un objetivo común: hacer frente a una crisis social, política, económica y climática que necesita una respuesta unida, sostenible, activa y duradera. Si bien sus beneficios pueden hacernos creer que la respuesta está cada vez más cerca, es importante tener en cuenta los enormes obstáculos a los que este ambicioso proyecto se enfrenta.

En primer lugar, tal movimiento de bienes e individuos requiere una gran infraestructura viaria, férrea, aérea, portuaria y logística. Si la red de transporte no es igual de competente en todos los países miembros del acuerdo, el AfCFTA podría no llegar a conseguir el impacto positivo esperado, además de que podrían ampliarse las desigualdades entre Estados. Por eso, una mejora de las infraestructuras es un elemento fundamental para la plena operatividad y funcionalidad del área.

Otro factor considerable es el compromiso de todos los países a hacer concesiones dentro del marco del acuerdo que establece el área de libre comercio. Uno de sus puntos más polémicos es la eliminación de barreras arancelarias en 90% de los productos exportados. A día de hoy, solo 41 de los 54 firmantes han puesto en vigor esta medida acordada, hecho que podría anunciar la dificultad de un íntegro cumplimiento del acuerdo por todas las partes.

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Se hace difícil obtener un compromiso general por las diferencias, en términos económicos, de algunos estados concretos del continente con respecto a los otros. Esta disparidad se explica con los siguientes datos: 50% del PIB cumulativo de toda la región proviene únicamente de Egipto, Nigeria y Sudáfrica; países que, aunque hayan firmado el acuerdo, se mantienen escépticos al proceso y modo de implementación. Hace dos años, el World Economic Forum ya advertía que estos serían los menos beneficiados por el AfCFTA debido a los diversos acuerdos de comercio bilaterales con potencias externas, que raramente querrán reemplazar por la cooperación interior. 

Pero es posible que las víctimas más directas de la heterogeneidad económica de los miembros del tratado sean los pequeños artesanos, agricultores y empresarios en los que se basa la economía local de muchos de estos. El pequeño comercio puede verse absorbido por la producción barata de países más industrializados, y su protección es imprescindible para asegurar que un proyecto tan ambicioso no contribuya a acentuar las existentes desigualdades sociales.

Más allá de estos últimos puntos, existen numerosos retos a los que el AfCFTA se enfrenta. Desde los riesgos en materia de seguridad que la libre circulación de bienes entre zonas con conflictos activos podría comportar, hasta la ausencia de leyes regulatorias de propiedad intelectual, entre muchos otros. Desde los riesgos en materia de seguridad que la libre circulación de bienes entre zonas con conflictos activos podría comportar, hasta la ausencia de leyes regulatorias de propiedad intelectual, entre muchos otros, nos pueden hacer ver la plena ejecución del AfCFTA a corto plazo como imposible, pero con tiempo y recursos dedicados podrían resolverse.

W. Gyude Moore, antiguo ministro liberiano y actual miembro del Centre for Global Development, afirmaba para Reuters que “estaría sorprendido si todo puede estar montado en 24 meses”, y que “para un éxito prolongado, necesitaremos mirar cuánto tiempo le llevó a Europa. Este es un proceso de varias décadas”. Ciertamente, desde establecimiento de la Unión Europea hasta el lanzamiento de su área de libre comercio y mercado único pasaron al menos dos años, pero su plena operatividad no se notaría hasta principios del siglo XXI. Es precisamente por eso que no podemos esperar un efecto inmediato, ya que acuerdos de tal envergadura requieren de mucha dedicación para establecerse de manera correcta, y para asegurar que sus consecuencias no dejen a nadie atrás. 

En los próximos años, veremos la construcción masiva de grandes infraestructuras por todo el continente, que ayudarán a los países más necesitados a hacer posible el gran intercambio comercial que se proyecta. En este sentido, cabe  destacar el rol de China en la promoción y logro del acuerdo. Pekín lleva invirtiendo en la región desde hace años, sobre todo en materia de construcción, y actualmente se posiciona como su mayor socio. Los analistas de China Briefing aseguran que el AfCFTA es también un movimiento estratégico para el gigante asiático, hecho que debería alertar sobre los riesgos de futuras deudas exorbitadas. 

Aunque los obstáculos sean formidables, no podemos olvidar que puede valer la pena tomar estos riesgos si queremos lograr las aspiraciones de la Agenda 2063 y, por ende, un África más autosuficiente y unida que nunca. Como dijo Wamkele Mene,      Secretario General del Secretariado del AfCFTA, “el Covid-19 ha demostrado que África es extremadamente dependiente de la exportación de productos básicos […] Cuando las cadenas de abastecimiento global se ven alteradas, sabemos que África sufre”

 Esta realidad puede transformarse, si tomamos en cuenta la cantidad de recursos y personal profesional de los que el continente dispone. El AfCFTA es una oportunidad para cambiarla. 

Fuentes:

Africanews (31 de diciembre de 2020). Excitement as Africa counts down hours to start of trading under AfCFTA. Recuperado de: https://www.africanews.com/2020/12/31/excitement-as-africa-counts-down-hours-to-start-of-trading-under-afcta/
Aljazeera (1 de enero de 2021). After months of COVID delays, African free trade bloc launches. Recuperado de:  https://www.aljazeera.com/economy/2021/1/1/after-months-of-covid-delays-african-free-trade-bloc-launches
Bavier, J. (1 de enero de 2021). African free trade bloc opens for business, but challenges remain. Reuters.  Recuperado de: https://www.reuters.com/article/idUSKBN29625G 
Devonshire-Ellis, C.  (27 de mayo de 2019). China Set to Cash in on New African Free Trade Agreement. China Briefing. Recuperado de:  https://www.china-briefing.com/news/china-set-cash-new-african-free-trade-agreement/ 
elEconomista.es (1 de enero de 2021). África pone en marcha el “AfCFTA”, la zona de libre comercio más grande de todo el mundo. Recuperado de: https://www.eleconomista.es/noticias/noticias/10970837/01/21/Entra-en-funcionamiento-en-Africa-la-mayor-zona-de-libre-comercio-del-mundo.html
Marín Egoscozábal, A. (27 de septiembre de 2018). AfCFTA: África no es un país, pero podría ser un mercado único. Real Instituto Elcano Recuperado de: https://blog.realinstitutoelcano.org/afcfta-africa-no-es-un-pais-pero-podria-ser-un-mercado-unico/
Reuters (11 de enero de 2021). African free trade tariff rules should be completed by July-official. Recuperado de: https://www.reuters.com/article/idUSKBN29G1CD 
Shendrunk, A. (31 de diciembre de 2020). What is the African Continental Free Trade Area (AfCFTA)? Quartz. Recuperado de: https://qz.com/1951523/what-is-the-african-continental-free-trade-area-afcfta/

The World Bank (27 de julio de 2020). The African Continental Free Trade Area. Recuperado de: https://www.worldbank.org/en/topic/trade/publication/the-african-continental-free-trade-area

Bianca Carrera

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