¿El gran retorno? África le abre las puertas a su diáspora

En los últimos años, algunos países africanos han impulsado iniciativas para facilitar la obtención de la nacionalidad a miembros de la diáspora africana repartidos por todo el mundo, un proceso que ha adquirido una notable visibilidad gracias a la participación de celebridades internacionales. La realización de pruebas de ADN no solamente ha facilitado la obtención directa de la ciudadanía de origen, sino también ha reavivado el debate sobre la identidad, pertenencia y reparación histórica tras confirmar que los ascendientes de estas personas eran originarios del país que hoy los acoge simbólicamente como hijos que regresan. 

African descent decade event 2015-2024, 14 junio 2024. Fuente OHCHR
African descent decade event 2015-2024, 14 junio 2024. Fuente OHCHR

Lejos de tratarse de nacionalizaciones arbitrarias o gestos aislados hacia figuras públicas, estas concesiones se inscriben en políticas públicas claramente definidas, como las desarrolladas por Benín o Ghana, que buscan reconectar con la diáspora africana y sanar las fracturas provocadas por siglos de esclavitud y colonialismo. Este “retorno a casa” no es un fenómeno nuevo: forma parte de una larga trayectoria histórica que hunde sus raíces en el panafricanismo, un movimiento político, cultural e intelectual que desde hace más de un siglo promueve la unidad y solidaridad de los pueblos africanos y afrodescendientes en todo el mundo. 

Back to Africa: orígenes

Desde los tiempos de la trata transatlántica, ha existido un dilema persistente: construir comunidades negras fuertes, cohesionadas e integradas en los territorios donde la población afrodescendiente fue forzada a asentarse, o concebir el “retorno a casa” como una vía para resolver la cuestión racial y reconectar con los orígenes africanos. Existe un hilo histórico que conecta a los primeros movimientos negros -o panegristas, como los denomina el autor Amzat Boukari Yabara1– con iniciativas contemporáneas como The Year of Return impulsado por Ghana o programas de rastreo genealógico como My Afro Origins. En todos los casos, subyace una misma aspiración: regresar simbólica o físicamente al continente africano como forma de sanar siglos de desposesión, violencia y trauma racial. 

Los primeros intentos organizados de retorno se remontan al siglo XVIII, con la fundación de Freetown en 1787, en la actual Sierra Leona, y posteriormente la de Liberia en 1822, junto con la participación de Gran Bretaña y los Estados Unidos bajo una lógica de reubicar a personas negras recientemente emancipadas. Sin embargo, estos proyectos estuvieron atravesados por una contradicción fundamental: la reproducción de jerarquías sociales entre colonos afrodescendientes y pueblos indígenas que estaban legitimadas a través de un discurso colonialista.

El movimiento garveyista supuso un avance significativo frente a estas limitaciones. Como emprendimiento social y político, articuló raza, economía y justicia social mediante empresas cooperativas orientadas al bienestar colectivo. Iniciativas como la UNIA, la Negro Factories Corporation o la Black Star Line no pretendían dominar territorios ni subordinar a otros pueblos africanos, sino fomentar autonomía económica, dignidad racial y conciencia política, persiguiendo la emancipación de los pueblos negros en un contexto marcado por el imperialismo europeo en África y la segregación racial en la diáspora. 

Del segundo plano a políticas públicas

Desde las independencias africanas, los proyectos de retorno de la diáspora pasaron claramente a un segundo plano y, cuando existieron, fueron intentos tímidos y poco sistemáticos. Durante los primeros cincuenta años de vida independiente, apenas se desarrollaron políticas públicas centradas en la diáspora africana, ya que las prioridades de los nuevos Estados se concentraron en la construcción nacional, la estabilidad política y el desarrollo interno. 

No será hasta la década de 2010, coincidiendo con el impulso simbólico y político del Decenio Internacional de los Afrodescendientes (2015-2024) proclamado por la ONU, cuando varios países africanos comienzan a diseñar estrategias explícitas para reconocer, reforzar y reactivar los lazos históricos con las poblaciones afrodescendientes en el exterior. El mayor hito de este giro fue en 2019, cuando Ghana lanzó una invitación global a la diáspora africana bajo el programa Year of Return, que atrajo a miles de afrodescendientes de todo el mundo, algunos de ellos obtuvieron permisos de residencia e incluso la ciudadanía ghanesa. Paralelamente, países como Liberia, Gabón o Benín impulsaron políticas que facilitaban el acceso a la nacionalidad, animando a miembros de la diáspora a formalizar su vínculo jurídico con África. 

Casos mediáticos como la nacionalización del actor Samuel L. Jackson por Gabón, tras demostrar su ascendencia benga, o de la cantante Ciara por Benín, reforzaron la visibilidad de estos procesos. En el caso de Benín, destaca la aprobación de una ley pionera -la ley nº 2024-31, promulgada el 2 de septiembre de 2024– que reconoce el derecho de las personas de ascendencia africana a reclamar la nacionalidad como parte de un esfuerzo por sanar las heridas de la trata transatlántica de esclavos y reconstruir los vínculos históricos con la diáspora africana. 

El actor estadounidense Samuel L. Jackson obtiene la nacionalidad por Gabón, 2019. Fuente: Wikileaks.
El actor estadounidense Samuel L. Jackson obtiene la nacionalidad por Gabón, 2019. Fuente: Wikileaks.

Desde las diásporas 

Estas políticas públicas que promueven el retorno al continente africano están siendo recibidas por la diáspora en su conjunto como una oportunidad significativa en múltiples dimensiones. 

En primer lugar, para los descendientes de la trata transatlántica de personas esclavizadas, estas iniciativas representan una posibilidad concreta de reconexión con sus orígenes históricos, culturales y simbólicos, largamente negados por la violencia del desarraigo forzado. En segundo lugar, el retorno abre un espacio para la participación activa de la diáspora en el desarrollo del continente, tanto a través del aporte de ideas, conocimientos y redes profesionales como mediante su implicación directa en la actividad económica, la innovación y el emprendimiento.

La cantante estadounidense Ciara obtiene la ciudadanía por Benín, 2024. Fuente: Flickr.com
La cantante estadounidense Ciara obtiene la ciudadanía por Benín, 2024. Fuente: Flickr.com

Finalmente, estas políticas también pueden entenderse como un proceso de sanación del trauma racial colectivo, especialmente en un contexto global marcado por el recrudecimiento del racismo institucional y político no sólo para los descendientes de la trata de esclavos sino que también para los descendientes de las migraciones africanas de los últimos 50 años. Así, el retorno no solo adquiere un valor económico o cultural, sino también profundamente reparador y político. 

Conclusiones 

Puede afirmarse que las políticas en torno al retorno y la reconexión con la diáspora africana forman parte de un continuo histórico cuyos orígenes se sitúan en los movimientos pannegros y abolicionistas, aunque durante largo tiempo fueron pensadas y articuladas desde fuera del continente. 

Desde comienzos del siglo XXI se observa un giro significativo, con la emergencia de iniciativas públicas impulsadas desde África que buscan poner a la diáspora como actor clave del desarrollo del continente. La designación de la diáspora como sexta región de la Unión Africana es un ejemplo de esta voluntad ya que la reconoce de facto como parte integrante de la toma de decisiones continentales. 

Esta apertura representa una oportunidad para otorgar espacio y voz a comunidades marcadas históricamente por el desarraigo y la desposesión, contribuyendo a la construcción de una identidad compartida desde un panafricanismo pleno. No obstante, el desafío reside en hacerlo evitando cualquier deriva colonialista y garantizando siempre la agencia de las comunidades autóctonas, con el objetivo último de fomentar una integración y cooperación genuinas. 

Recomendaciones

Amzat Boukari-Yabara, Africa unite! Une histoire du panafricanisme, Paris, Éd. La Découverte, coll. Cahiers libres, 2014, 318 pages

Explorar los orígenes: Por qué los afroamericanos visitan Ghana. YouTube · DW Español 24 mar 2023

Has the ‘Year Of Return’ changed lives for the better or worse? | The 77 Percent Street. YouTube · DW The 77 Percent 22 mar 2025

Bibliografía

Autor

Santiago Neltoh Mangomo

Afrodescendiente. Master en Relaciones Internacionales y Estudios africanos por la UAM. Interesado en la integración del continente, su historia y su contexto en el sistema internacional.