Fallece el Nobel de La Paz africano, Desmond Tutu

Falleció el pasado domingo 26 de diciembre en Ciudad del Cabo, el arzobispo sonriente sudafricano Desmond Tutu a sus 90 años. El icono global de la paz y libertad fue hospitalizado en varias ocasiones a causa de unas infecciones relacionadas con el cáncer de próstata.

El presidente de entonces, Nelson Mandela, saluda a Desmond Tutu para celebrar el fin de su mandato como líder de la Iglesia Anglicana en Sudáfrica en junio de 1996 en Ciudad del Cabo. 
(Foto AP / GuyTillim, Archivo)

De no haber sido por su figura ejemplar, Nelson Mandela no habría sabido reconciliar a los creyentes sudafricanos, negros y blancos y crear lazos entre ellos, pues lo consiguió gracias al apoyo de la iglesia anglicana.

El óbito fue anunciado por el presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa quien expresó que su muerte había marcado “otro capítulo de duelo en la despedida de nuestra nación a una generación de sudafricanos excepcionales”. Y lo calificó como “otro episodio de duelo nacional durante el adiós a una generación que nos entregó una Sudáfrica liberada», en el comunicado oficial recogido por News24.

Ganador del Premio Nobel de la Paz en 1984, Tutu destacó por su rebeldía abierta y gran activismo que lograron su reconocimiento tanto dentro del país como en la comunidad internacional. Contaba con un extraordinario y abrumador sentido del humor, pero quizás lo más sorprendente de su persona era el valor que le atribuía a cada vida humana. Aunque estaba enfurecido con la injusticia, cuando los perpetradores de esta se apartaban de lo que habían hecho mal, rápidamente los perdonaba y establecía relaciones con ellos. También recibió numerosos premios tales como el Premio Gandhi de la Paz, el Premio al Servicio Distinguido Humanitario, el Premio Pacem in Terris o el Premio de Liderazgo de Lincoln.

Fue el primer arzobispo anglicano negro de Johannesburgo y, además, una de las fuerzas impulsoras detrás del movimiento anti-apartheid para poner fin a la política de segregación racial y discriminación impuesta por el gobierno de la minoría blanca contra la mayoría negra en Sudáfrica desde 1948 hasta 1991. Fueron muchos los líderes de la lucha que acabaron asesinados, en prisión o en el exilio, pero el desafiante sacerdote anglicano estuvo presente en cada etapa, manifestando la hipocresía del Estado apartheista, confortando a sus víctimas, desafiando a los gobiernos occidentales y sobre todo esforzándose para que el movimiento de liberación rindiera cuentas.

Sin miedo alguno, tuvo la suficiente valentía de ser rebelde y pacifista a la vez en un país donde abundaba la violencia. Además, también se enfrentó a las guerras intertribales y luchó por un Estado de derecho moderno que respetase la identidad de cada grupo humano, pero sin inducir el racismo inverso que nace de forma impulsiva a causa del racismo opresor. Representó la voz de los sudafricanos negros que no tenían voz y encabezó generosas labores hasta bautizar a Sudáfrica como “nación arcoíris. Este término, que incorporó Nelson Mandela en el vocabulario de los partidos políticos, describía la mezcla étnica de la Sudáfrica posterior al apartheid.

Desmond Tutu sonríe después de haber sido nombrado arzobispo anglicano de Ciudad del Cabo en 1986. Su esposa, Leah, se encuentra a su lado derecho.
David Turnley/Corbis/VCG via Getty Images

Con la llegada de la democracia en el país, Tutu usó su autoridad moral para dirigir la Comisión para la Verdad y la Reconciliación, un organismo oficial que buscaba exponer los crímenes del gobierno de la minoría blanca tras el régimen del apartheid. El presidente Mandela le pidió iniciar el diálogo entre las víctimas y los autores de los hechos violentos, con el objetivo de descubrir primero la verdad, reconocerla y después perdonar. Así pues, Tutu estableció como lema de la Comisión: «Sin perdón no hay futuro, pero sin confesión no puede haber perdón». Para él, este era el único remedio si se quería acabar con el impulso de la venganza.

Quienes mejor lo conocieron dicen que siempre fue la voz de la esperanza. Y es precisamente esa esperanza y optimismo, acompañado, habitualmente, por sus risas y carcajadas tan características, lo que impiden que hoy en día caiga en el olvido. Sin duda alguna, se ganó el amor y respeto de millones de personas, llegando a ser conocido cariñosamente como “El Arco”.

Por si fuera poco, El Arco aguardaba también una dimensión feminista, pues defendía la capacidad de las mujeres de gobernar: creía en una sociedad de igualdad entre géneros, donde el papel de la mujer contribuyera en la creación de una sociedad más emancipada. Por otra parte, fue un gran opositor de la discriminación de género y partidario de la comunidad LGTBIQ+: “Yo no seguiría a un Dios que fuera homofóbico”. De hecho, participó en la campaña United Nations Free & Equal y a veces comparaba la lucha de las personas señaladas por su orientación sexual con el apartheid. Además, el arzobispo sonriente también fue una poderosa voz en contra la discriminación de los seropositivos, luchando así por la prevención de la enfermedad del SIDA.

Aunque su labor pacifista es muy extensa, cabe destacar también la denuncia que manifestó a los presidentes de EE. UU. y Reino Unido tras su intervención en Irak, pues violaron el derecho internacional y causaron la muere de miles de personas. Aun así, Joe Biden, presidente de EE. UU., se lamentaba por la muerte del arzobispo y ensalzaba “el poder de su mensaje de justicia, igualdad, verdad y de reconciliación”.

En su labor de derechos humanos, su objetivo principal era alcanzar “una sociedad democrática y justa, sin divisiones raciales, y elaboró las mínimas exigencias para su ejecución, incluyendo un sistema educativo común, la igualdad de derechos civiles para todos y el cese de la deportación forzada. Aun cuando un objetivo en común unió a Desmond Tutu y Nelson Mandela, se vislumbró también una distancia entre ellos, pues el obispo permaneció fuera de la esfera política y mantuvo solamente la voz profética. Quiso ser el oráculo moral que se rebela y articula los reclamos por la justicia.

Se apaga la sonrisa brillante de Desmond Tutu y el mundo expresa sus condolencias y llora su pérdida; también lo hacen personalidades de la comunidad internacional, tales como Dalai Lama, Obama o el Papa, pues se había convertido en un auténtico símbolo de la lucha contra el racismo.

Editado por Gloria Cuesta Noguerales.

Referencias:

AfricaNews. (2022, 1 enero). «Mocked», but «strong» for the LGBTQ community: Archbishop Desmond Tutu. https://www.africanews.com/2022/01/01/mocked-but-strong-for-the-lgbtq-community-archbishop-desmond-tutu/

Tutu se niega a seguir ‘un dios homofóbico’. (2013, 23 julio). Centro de recursos africanistas. http://crea-africa.org/novedades/noticias/p/tutu-se-niega-a-seguir-un-dios-homofobico/

BBC News. (2021, 26 diciembre). Desmond Tutu: South Africa anti-apartheid hero dies aged 90. https://www.bbc.com/news/world-africa-59793726

House, T. W. (2021, 26 diciembre). Statement by President Joe Biden and First Lady Jill Biden on the Passing of Archbishop Desmond Tutu. The White House. https://www.whitehouse.gov/briefing-room/statements-releases/2021/12/26/statement-by-president-joe-biden-and-first-lady-jill-biden-on-the-passing-of-archbishop-desmond-tutu/

Desmond Tutu también luchó contra la discriminación de seropositivos. (2021, 26 diciembre). El Universal. https://www.eluniversal.com.mx/ciencia-y-salud/desmond-tutu-tambien-lucho-contra-la-discriminacion-de-seropositivos

Naïr, S. (2021, 31 diciembre). El imperecedero legado de Desmond Tutu. El País. https://elpais.com/opinion/2021-12-31/el-imperecedero-legado-de-desmond-tutu.html?event_log=go

Wissal Mabrouk Fillali

Estudiante de Relaciones Internaciones en la URJC. Coordinadora de equipo de Redacción en Puerta de África y profesora de Inglés en British School Campus International.

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