La reutilización de productos o materiales es una medida esencial para hacer frente a la crisis climática existente. Los residuos plásticos son de los más abundantes y su gestión inadecuada es ya un problema de escala global. Hace dos décadas se construyó la primera vivienda en el continente africano con botellas de plástico en lugar de ladrillos. Al tratarse de un desecho, su uso permitía abaratar el coste, al tiempo que reducía la contaminación del entorno. Desde entonces el plástico se ha utilizado de diferentes formas y actualmente, en algunos países, su procesado en fábricas lo ha convertido en la materia prima de los ladrillos que favorecen la construcción de un futuro más sostenible.

El desarrollo sostenible es uno de los aspectos más relevantes de las propuestas políticas, y la primera de las siete aspiraciones de la Agenda 2063 de la Unión Africana, con la cual pretende alcanzar la prosperidad y el bienestar de todos los ciudadanos. Iniciativas tanto públicas como privadas se han impulsado en diferentes países para fomentar el sector, que provee de las infraestructuras básicas y genera el contexto físico donde tienen lugar las interacciones sociales.

Existen diversos factores que afectan a la salud y el bienestar de las personas y aumentan el riesgo de sufrir, o ser más vulnerables, a determinadas enfermedades. Entre ellos se encuentran las condiciones del sistema sanitario local y la facilidad para acceder a él, la contaminación, una alimentación escasa o inadecuada y la sobrecarga física debida a trabajos que producen gran desgaste. Todos estos factores se dan frecuentemente entre las personas que viven en situación de pobreza, pero además, a ellos se suman otros riesgos derivados de las condiciones poco adecuadas del lugar en el que habitan.